Manuel Labordeta

Cuando estas desarrollando cualquier tipo de estudio, como en mi caso el cine independiente en Aragón, surgen figuras con una trayectoria importante, empiezas profundizando sobre su trabajo y acabas sintiendo una gran admiración. Mi experiencia en este sentido tiene un nombre, Manuel Labordeta, una persona que estuvo dedicada plenamente a la cultura tanto literaria como plástica. Miembro integrante de diversas tertulias, algunas tan renombradas como la del viejo café “Niké”, donde junto con su hermano Miguel formaron parte de aquel espíritu mágico y libre de sus debates. Fue parte importante de otro gran foro y del que hablamos en el anterior número: “La Tertulia Cinematográfica Aragonesa”, y que se encontraba ubicada en el café Levante. Dirigió, escribió e interpretó películas, con ese fino humor que lo caracterizaba, era una persona rebosante de humanidad y afecto, querida por todos aquellos que le conocieron.

Manuel Labordeta nació la víspera de reyes del año 1923. De profesión químico farmacéutico, sus inquietudes culturales se manifestaron de muy joven. Gran impulsor de grupos como el “Cine club Saracosta”, del que fue parte integrante y activa. La poesía y en general la literatura era una de sus grandes pasiones que cultivaba con especial talento. Director del colegio Santo Tomás de Aquino, D. Manuel fomentó de manera importante la expresión artística desde todos sus ángulos, trabajador incansable y entusiasta. Esta es de manera sintetizada, el perfil del que fuera una de las grandes figuras de nuestro cine independiente.

Su trayectoria como realizador estaba fuertemente reseñada por una preferencia en el tratamiento de temas con un cierto contenido ideológico y político. Esto se refleja tanto en sus producciones como en guiones que confecciona para otros directores y de los que hablaremos más adelante. La andadura cinematográfica de Manuel Labordeta comienza en 1952 con su película Primera misa, en el 55 trabaja con sus hermanos José Antonio y Donato en Comandos, el 57 sería el año en que rodaría Estación Internacional, en 1961 comienza El aguinaldo, esta película inacabada estaba basada en una canción del propio autor. En el 62 comienza el rodaje de Tenis, y en 1969 trabaja en lo que sería su última película, Campesinos. Este corto tiene como eje, la canción de Atahualpa Yupanqui y fragmentos de canciones de José Antonio Labordeta.

D. Manuel tenía siempre proyectos y propuestas de guiones. Uno de los que se tiene noticia por el tratamiento y por la particularidad del tema, llevaba de título El último BUNKER. Alberto Sánchez en su libro Cine amateur e independiente en Aragón, habla del tratamiento irónico que D.Manuel estaba dando al guión, esto es, la de ciertos nostálgicos que añoraban la vuelta de un pasado no muy lejano. Teniendo en cuenta la fecha en la que al parecer lo estaba escribiendo, poco después de la muerte del general Franco, nos podemos dar idea del contexto y de su singularidad, desgraciadamente no tuvo tiempo para poderlo desarrollar.

Importantes fueron sus colaboraciones en películas de otros realizadores, quisiera destacar algunos títulos que por su temática y por el prestigio de quienes la dirigieron merecen una particular atención, comenzaremos por una película de Pellegero titulada El desafío, este corto es del año 1963, Manuel Labordeta entra plenamente en la interpretación, la trama se desarrolla en México y con la resaca revolucionaria de fondo. Fue rodada en el barrio Zaragozano de Santa Fe, con una ambientación envidiable, entre los actores podemos encontrar a Sara y Mª. Rosa Labordeta. En el mismo año trabaja en la película de J.A. Páramo Hacia el silencio. Poco tendríamos que esperar para verle de nuevo, sería en el 64 con una película de Fernando Manrique, El retorno. En el 66 colabora con J.L. Pomarón en el cortometraje El concurso. De todas sus interpretaciones hay una en especial que me parece sencillamente magnífica, se trata de una joya del cine costumbrista Aragonés: La leyenda del herrero de San Felices, película del maestro Miguel Vidal realizada en 1983 y que cuenta la burla que se le hace al diablo por parte del herrero. Este corto que es una auténtica lección de cine, está interpretado por D. Manuel Rotellar en el papel del diablo y D. Manuel Labordeta en el herrero burlón y que por cierto vive espléndidamente en la película.

Se puede comprender que el estudio de personas como D. Manuel lleven a la admiración, su trabajo en el cine en particular y en la cultura en general, le hacen ejemplo para las nuevas generaciones de realizadores, que afortunadamente surgen en nuestra comunidad. No deja de ser triste que estamentos que se proclaman baluarte de la cultura, dejen de lado lo que sería la difusión de estas joyas de nuestro cine, y se olviden en un canto a la ignorancia de realizadores como D.Manuel Labordeta, Pomarón, Vidal, Pellegero etc. Serían segura referencia de futuros directores y un homenaje a personas que con su talento y valentía, lucharon con sus películas sencillamente por el derecho de expresarse libremente.

Armando Serrano

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.